A mi hermano Miguel
Hermano, hoy estoy en el poyo de la casa,
donde nos haces una falta sin fondo!
Me acuerdo que jugábamos esta hora, y que mamá
nos acariciaba: “Pero hijos . . .”
Ahora yo me escondo,
como antes, todas estas oraciones
vespertinas, y espero que tú no des conmigo.
Por la sala, el zaguán, los corredores.
Después, te ocultas tú, y yo no doy contigo.
Me acuerdo que nos hacíamos llorar,
hermano, en aquel juego.
Miguel, tú te escondiste
una noche de agosto, al alborear;
pero, en vez de ocultarte riendo, estabas triste.
Y tu gemelo corazón de esas tardes
extintas se ha aburrido de no encontrarte. Y ya
cae sombra en el alma.
Oye, hermano, no tardes
en salir: Bueno? Puede inquietarse mamá.
César Vallejo
Enlaces de Interes:
En Poemas, General — Publicado por Aaron en junio 26, 2009 at 4:21
Tags: Alma, Cesar Vallejo, corazon, hermano, juego, mama, Miguel, triste

Tweet This
Share on Facebook
Digg This
Bookmark
Stumble
RSS Feed
0 Comments
Usted puede ser el primero en dejar un comentario.