PostHeaderIcon Fe

Cuenta Sri Ramakrisna que un hombre se aprestaba a cruzar un río cuando el maestro Bibhishana se aproximó, escribió un nombre en una hoja, la ató a la espalda del hombre y le dijo:

- No tengas miedo. Tu fe te ayudará a caminar sobre las aguas. Pero en el instante en que pierdas la fe, te ahogarás.

El hombre confió en Bibhishana y comenzó a caminar sobre las aguas, sin ninguna dificultad. A cierta altura no obstante, sintió un inmenso deseo de saber lo que su maestro había escrito en la hoja atada a sus espaldas. La cogió y leyó lo que estaba escrito: “¡Oh, dios Rama, ayuda a este hombre a cruzar el río!”.
“¿Sólo esto?”, pensó el hombre. “¿Quién es este dios Rama, al fin y al cabo?”

En el momento en que la duda se instaló en su mente, él se sumergió y se ahogó en la corriente.

Paulo Coelho.

PostHeaderIcon Encontrar la Verdadera Fuente

Cuando ves a un amigo y de pronto sientes que brota la alegría en tu corazón, concéntrate en esta alegría. Siéntela, conviértete en ella, y reúnete con él rebosante y siendo consciente de ella. Deja al amigo en la periferia y tú permanece centrado en tu sentimiento de felicidad.

Lo mismo puede hacerse en muchas otras situaciones. Está saliendo el sol y de pronto sientes que algo está naciendo dentro de ti. Entonces olvídate del sol, déjalo en la periferia. Tú céntrate en tu propia sensación de energía naciente. En el momento en que la observes, se difundirá, llenará todo tu cuerpo, todo tu ser. Pero no seas sólo un observador, fúndete en ella. Son pocos los momentos en los que sientes alegría, felicidad, dicha, pero siempre los malgastas porque te centras en el objeto.

Siempre que hay alegría sientes que viene de fuera. Te has encontrado a un amigo y, desde luego, parece que la alegría viene de tu amigo, del hecho de verle. Esto no es cierto. La alegría siempre está dentro de ti. Tu amigo sólo es un detonante de la situación. Ha ayudado a que salga tu alegría, te ha ayudado a que veas que está ahí. Y esto ocurre no sólo con la alegría, sino con cualquier sentimiento: con la ira, con la tristeza, con la miseria, con la felicidad; en una palabra, con todo. Los demás sólo hacen que expreses lo que está escondido en ti. No son las causas, no están causando nada dentro de ti. Lo que quiera que esté ocurriendo, te está ocurriendo a ti. Siempre ha estado allí. Lo único es que este encuentro con tu amigo se ha convertido en un estímulo por el que ha aflorado lo que estaba escondido, ha salido de sus recónditos orígenes, se ha hecho aparente, manifiesto. Cuando esto ocurra, permanece centrado en el sentimiento interior y entonces tendrás una actitud distinta hacia todo en la vida.

Haz esto incluso con las emociones negativas. Cuando estés enfadado, no te centres en la persona que lo ha provocado. Mantenle en la periferia. Simplemente fúndete con tu enfado. Siente el enfado en su totalidad, permite que ocurra dentro de ti. No racionalices. No digas que tal persona lo ha generado, no la condenes; solamente ha sido un detonante de la situación. Y siente agradecimiento hacia ella, porque ha ayudado a que algo que estaba escondido salga al descubierto. Ha acertado en algún punto donde había una herida oculta. Ahora lo sabes; por tanto, conviértete en esa herida.

Con cualquier emoción, ya sea negativa o positiva, usa esto y se producirá un gran cambio en ti. Si la emoción es negativa, te librarás de ella al ser consciente de que está en tu interior. Si la emoción es positiva, te convertirás en la propia emoción. Si es alegría, te convertirás en alegría. Si es enfado, el enfado se diluirá.

Esta es la diferencia entre las emociones negativas y las positivas: si al hacerte consciente de una cierta emoción ésta se evapora, es que es negativa; si te transforma en ella y entonces la emoción se extiende y se convierte en tu ser, entonces es señal de que es positiva. La consciencia funciona de distinta forma en ambos casos.

Si es una emoción venenosa, te liberas de ella a través de la consciencia. Si es buena, dichosa, extática, te haces uno con ella, la consciencia la hace más profunda.

Osho.

PostHeaderIcon Consideración

Una mujer y su hijo se encuentran en una cafetería. Tras escuchar el pedido de la madre, la camarera se dirige al niño:

- ¿Y tú qué vas a querer?
- Un perro caliente.
- De eso nada –salta la madre- Lo que él quiere es un filete de ternera con guarnición de verduras.

La camarera, ignorando el comentario, le pregunta al chico:
- ¿Lo quieres con mostaza o con kétchup?
- Con los dos –responde el chico-.

Y a continuación se vuelve hacia la madre, todo sorprendido:
- ¡Mamá! ¡Ella cree que soy de verdad!.

Anthony Mello

PostHeaderIcon Abdullah

Un místico sufí que había sido feliz toda su vida –nadie le había visto nunca infeliz- siempre se estaba riendo. Era la risa misma, todo su ser era como un perfume de celebración. Ya anciano, cuando se estaba muriendo, incluso postrado en su lecho de muerte estaba disfrutando de la situación riendo divertidísimo. Un discípulo le dijo:

-Nos confundes. Te estás muriendo. ¿Por qué te ríes? ¿Qué hay de divertido en ello? Nosotros nos sentimos tan tristes . . . Te quisimos preguntar muchas veces por qué nunca estabas triste. Al menos ahora, enfrentando la muerte, deberías estar triste, ¡y aún ahora te estás riendo! ¿Cómo te las arreglas?

Y el anciano dijo: -La clave es simple. Se la pregunté a mi maestro. Fui a mi maestro cuando yo era joven –sólo tenía diecisiete años- y ya me sentía miserable. Mi maestro era viejo –tenía setenta años- y estaba sentado debajo de un árbol riendo sin ninguna razón aparente. No había nadie más, ni había ocurrido nada. Nadie había contado un chiste ni nada parecido, y él se estaba riendo agarrándose la tripa. Yo le pregunté: “¿Qué te ocurre? ¿Estás loco o qué?”

El dijo: “Un día también estaba tan triste como tú, y entonces caí en la cuenta de que esa era mi elección, es era mi vida. Desde ese día, cada mañana, al despertarme, la primera cosa que hago antes de abrir los ojos es decirme a mí mismo: Abdullah –ése era su nombre-, ¿qué quieres?: ¿Miseria? ¿Dicha? ¿Qué vas a elegir hoy?. Y ocurre que siempre elijo la dicha”.

Se trata de una elección. Inténtalo. Nada más despertarte, cuando te das cuenta de que el sueño te ha dejado, pregúntate: “Abdullah, ¡un día más! ¿Qué quieres? ¿Qué es lo que eliges?: ¿Sufrimiento o dicha?”.

Y ¿quién elegiría la miseria? Y ¿por qué? Es tan antinatural . . .a menos que uno se sienta dichoso siendo mísero. Y entonces estarías eligiendo igualmente la dicha, no la miseria.

Osho.

PostHeaderIcon Centrarse en el Corazón

¡Inténtalo! Hay muchas formas de hacerlo. Toca a alguien: si eres una persona que se rige por el corazón el contacto irá directo a tu corazón y sentirás esa cualidad. Si coges la mano de una persona que se rige por la cabeza, la mano estará fría. Y no sólo fría, sino que la cualidad del propio contacto será fría; la mano estará falta de vida. Si la persona se rige por el corazón notarás una cierta calidez. Entonces su mano se fundirá realmente contigo. Sentirás que algo fluye de su mano hacia ti y se producirá un encuentro, una comunión cálida.

Esta calidez proviene del corazón. No es así con la cabeza, porque la cabeza es siempre fría, fría y calculadora. El corazón es cálido, no es calculador. La cabeza siempre piensa cómo adquirir más, el corazón como dar más. Esa calidez es propiamente dar: dar energía, dar vibraciones desde el interior, dar vida. Por eso sientes que hay una cualidad distinta en el corazón. Si la persona te abraza realmente, sientes una profunda fusión con ella.

¡Toca! Cierra los ojos y toca cualquier cosa. Toca a tu amado o a tu amante, toca a tu hijo o a tu madre, a tu amigo, a un árbol, una flor o simplemente la tierra. Cierra los ojos y siente la comunicación entre tu corazón y la tierra o tu amado. Siente cómo tu mano es tu corazón que se estira para tocar la tierra. Deja que el sentido del tacto se relacione con el corazón.

Cuando escuches música, no la escuches con la cabeza. Olvídate de la cabeza y trata de sentir como si fueras un ser sin cabeza. Mientras escuchas música, escúchala con el corazón. Siéntela llegar al corazón, deja que tu corazón vibre con ella. Deja que tus sentidos se unan al corazón, y no a la cabeza. Intenta esto mismo con todos los sentidos y siente cómo cada sentido va al corazón y se disuelve cada vez más en él.

El corazón es el loto. Cada sentido simplemente es la apertura del loto, los pétalos del loto. Primero intenta relacionar tus sentidos con el corazón. Segundo, ten presente que cada sentido va directo al corazón y es absorbido por él. Una vez que estas dos cosas se asientan, y sólo entonces, tus sentidos comenzarán a ayudarte: te dirigirán al corazón y éste se convertirá en un loto.

Osho.

PostHeaderIcon Nadie se lo Cree

Cuenta la leyenda que, justo después de su iluminación, Buda decidió pasear por los campos. En el camino se cruzó con un labrador, que se quedó impresionado con la luz que emanaba del maestro.

- Amigo, ¿quién eres tú? –preguntó el labrador- Pues tengo la sensación de estar delante de un ángel, o de un Dios.
- No soy ni lo uno ni lo otro –respondió Buda.
- ¿Acaso eres entonces un poderoso hechicero?
- No, tampoco.
- En ese caso, ¿qué es lo que te hace tan diferente de los demás hasta el punto de que un simple campesino como yo pueda sentirlo?
- Soy apenas alguien que despertó a la vida. Nada más. Pero le digo esto a todo el mundo, y nadie se lo cree.

Paulo Coelho.

PostHeaderIcon La Intención

La intención tiene en sí los mecanismos para su propio cumplimiento, tal como una semilla contiene todo lo que necesita para convertirse en el árbol, la flor y el fruto. No tengo que hacer nada con esa semilla; simplemente debo sembrarla y regarla. Ella creará todo por sí misma, sin que yo intervenga.

La intención es una semilla en la conciencia o espíritu. Si le prestas atención comprobarás que tiene en sí los medios para lograr su propio cumplimiento. El poder organizador infinito de la creación orquesta innumerables detalles en forma simultánea.

La intención genera coincidencias; esta es la razón por la que, cuando pensamos en algo, ocurre. La intención es la razón por la cual algunas personas tienen remisiones espontáneas o se curan solas. La intención organiza toda la creatividad del Universo; nosotros, como seres humanos somos capaces de crear cambios positivos en nuestra vida a través de la intención. ¿Por qué entonces perdemos esa habilidad? La habilidad se pierde cuando la imagen de uno mismo eclipsa al ser, cuando sacrificamos nuestro ser verdadero a favor del ego.

La intención funciona aprovechando las fuerzas creativas inherentes al Universo. Así como tenemos nuestra creatividad personal, el Universo también manifiesta creatividad. El Universo está vivo y consciente, y responde a nuestras intenciones cuando mantenemos la relación íntima con él y lo vemos no como algo separado, sino como una prolongación de nuestro cuerpo.

La intención es el mecanismo por el que el espíritu se transforma en realidad material. La intención proporciona oportunidades para las que debes mantenerte alerta. La buena suerte sucede cuando la oportunidad y la preparación coinciden. La intención te ofrecerá las oportunidades, pero debes actuar cuando eso ocurra.

Deepak Chopra.



LO MAS DESTACADO
Búsqueda personalizada




TE VA INTERESAR




SUSCRIBASE A ESTE BLOG

Ingrese su e-mail:

Delivered by FeedBurner

REFLEXIONES Y PENSAMIENTOS DE VIDA
Todas las Entradas
PARTICIPA:


NOS VISITAN


contador gratis

TopOfBlogs Personal Blogs Top Personal blogs Add to Technorati Favorites Personal Blogs - Blog Catalog Blog Directory BloguzzBitacoras.com Blogalaxia

Mis Sitios Preferidos


  • Patrocinadores Especiales: