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La Pareja en Meditación
Ante todo es preciso comprender algunas cosas fundamentales.
Primero: hombre y mujer son, por una parte, complementarios, y por otra, opuestos.
El ser opuestos hace que se atraigan mutuamente. Cuanto más lejos estén, más profunda será la atracción; cuanto más distintos sean el uno del otro, mayor será el encanto, la belleza y la atracción. Sin embargo ahí radica el problema.
Al acercarse, quieren acercarse más, quieren fundirse el uno en el otro, quieren volverse uno, un todo armonioso; pero toda su atracción se basa en la oposición, y la armonía dependerá de disolver esa oposición.
A menos que una relación amorosa sea muy consciente, creará angustia, un gran problema. Todos los enamorados tienen problemas. El problema no es personal, está en la misma naturaleza de las cosas. De no ser así no se habrían atraído mutuamente –eso que llaman “enamorarse”-, no pueden dar ninguna razón de por qué sienten una atracción tan tremenda el uno hacia el otro. Ni siquiera son conscientes de las causas subyacentes; de ahí que ocurra algo extraño: los amantes más felices son aquellos que nunca llegan a encontrarse.
Una vez se encuentran, la misma oposición que genera la atracción se convierte en conflicto. Sus actitudes son distintas en las pequeñas cosas, sus planteamientos son distintos. A pesar de que hablan el mismo idioma, no se entienden. Todos los conflictos del mundo se deben a los malentendidos. Dices algo y tu mujer entiende otra cosa. Ella dice algo y tú entiendes otra cosa.
Sólo a través de la meditación el amor empieza a tomar nuevos colores, nueva música, nuevas canciones, nuevas danzas; porque la meditación te da la comprensión para entender al polo opuesto, y con la comprensión el conflicto desaparece.
Osho.
Vuélvete Amoroso
El Amor es abrirse a un mundo sin fronteras, un mundo que no termina en ninguna parte. El amor empieza pero no acaba; tiene principio pero no tiene fin.
Recuerda una cosa: normalmente, la mente interfiere y no le deja al amor su infinidad y su espacio. Si realmente amas a una persona, dale espacio infinito. Tu propio ser es un espacio para que pueda crecer, con el que puede crecer. La mente interfiere e intenta poseer a la persona, entonces destruye el amor. La mente es muy avariciosa, la mente es avaricia. La mente es muy venenosa.
Quizás hayas observado que cuando tienes miedo, cuando hay ansiedad, cuando hay algo que te preocupa, la mente aparece en primer plano. Cuando estás preocupado, la mente está demasiado presente. Cuando no estás preocupado, la mente no está tan presente.
Cuando todo va bien y no tienes miedo, la mente se queda atrás. Cuando las cosas no van bien, la mente da un salto y se coloca delante de ti, se convierte en el líder. Cuando hay peligro se convierte en el líder.
Si alguien quiere entrar en el mundo del amor, tendrá que renunciar a la mente. Hay que vivir sin que interfiera la mente. La mente está bien en su sitio. Es necesaria para estar en la calle, pero no para el amor. Es necesaria para hacer un presupuesto, pero no para ir al espacio interior. Es necesaria para las matemáticas; pero si hay meditación no la necesitas. La mente tiene su utilidad, pero es una utilidad para el mundo exterior. Para el mundo interior es absolutamente irrelevante.
Vuélvete cada vez más amoroso… incondicionalmente amoroso. Vuélvete amor. Vuélvete una abertura… vuélvete amoroso.
Osho.
Armonia con Dios
La función del alma consiste en indicar su deseo, no en imponerlo.
La función de la mente consiste en decidir entre distintas alternativas.
La función del cuerpo consiste en llevar a cabo esa decisión.
Cuando el cuerpo, la mente y el alma crean juntas, en unidad y armonía, Dios se hace carne.
Neale Donald Walsch
Bueno, Amable y Hermoso
“Gracias, Dios mío, por todo lo que es bueno, amable y hermoso”, mi corazón se regocija.
Lo “bueno” es mi seguridad, la de mi salud intacta, la de todo mi ser.
Lo “amable” es Peter, es el despertar de una ternura que nosotros sentimos, sin osar todavía, ni el uno ni el otro, nombrarla o tan siquiera rozarla, pero que se revelará: el amor, el porvenir, la felicidad.
Lo “hermoso” es el mundo, la naturaleza, la belleza, y todo cuanto es exquisito y admirable.
No pienso ya en la miseria, sino en la belleza que sobrevivirá.
Ana Frank
Amando
El objetivo de una relación es decidir qué parte de ti mismo quisieras ver “descubiertas”; no qué parte de la otra persona puedes capturar y conservar.
Resulta muy romántico decir que tú no eras “nada” hasta que llegó esa otra persona tan especial; pero no es cierto. Y, lo que es peor, supone una increíble presión sobre esa persona, forzándole a ser toda una serie de cosas que no es.
Al no querer “desengañarte”, trata con gran esfuerzo de ser y hacer esas cosas, hasta que ya no puede más. Ya no puede completar el retrato que te has forjado de él o ella. Ya no puede desempeñar el papel que se la ha asignado. Surge el resentimiento. Y después la cólera.
Finalmente, para salvarse a sí misma (y la relación), esa otra persona especial empieza a recuperar su auténtico yo, actuando más de acuerdo con Quien realmente Es. Y en ese momento es cuando dices que “realmente, ha cambiado”.
Resulta muy romántico decir que, ahora que esa otra persona especial ha entrado en tu vida, te sientes completo. Pero el objetivo de la relación no es tener a otra persona que te complete, sino tener a otra persona con la que compartir tu completo ser.
Neale Donald Walsch.
Ying y Yang
La vida es así; el encuentro de los opuestos. Este círculo del ying y el yang es mitad blanco y mitad negro. En la parte blanca hay un punto negro, y en la parte negra hay un punto blanco. El blanco se mueve hacia el negro, y el negro se mueve hacia el blanco; es un círculo. La mujer moviéndose hacia el hombre, el hombre moviéndose hacia la mujer . . . : así es la vida. Y si lo observas minuciosamente, lo verás dentro de ti.
A veces una mujer se vuelve hombre, y cuando lo hace ningún hombre puede competir con ella; se vuelve muy peligrosa, por lo que entonces es mejor que el hombre se rinda. Y eso es exactamente lo que hacen todos los hombres: se vuelven sumisos, se rinden. Porque el hombre tiene que convertirse inmediatamente en mujer, pues si no, habrá problemas. Dos espadas en el mismo lugar causarán problemas. Si la mujer se ha convertido en hombre, si ella ha cambiado el rol, inmediatamente el hombre se convierte en mujer. Así todo se restablece. Y de nuevo el círculo se completa.
Y siempre que un hombre se somete y se rinde, su rendición tiene una pureza con la que ninguna mujer puede competir; porque ordinariamente el hombre nunca adopta esta postura, este juego. Normalmente él se levanta y lucha. Normalmente él es voluntad, no sumisión. Pero cuando se rinde posee una inocencia con la que ninguna mujer puede competir. Mira a un hombre enamorado; se vuelve como un niño pequeño. Pero es así como se mueve la vida.
Osho.
Sobre el Amor
Cuando el Amor os llegue, seguidlo.
Aunque sus senderos sean arduos y penosos.
Y cuando os envuelva bajo sus alas, entregaos a él. Aunque la espada escondida entre sus plumas os hiera.
Y cuando os hable creed en él.
Aunque su voz sacuda vuestros sueños como hace el viento del norte, que arrasa los jardines. Porque igual que el amor os regala, así os crucifica.
Porque así como os hace prosperar, así os ciega.
Así como se remonta a lo más alto y acaricia vuestras ramas más delicadas que tiemblan al sol, así descenderá hasta vuestras raíces y las sacudirá desarraigándolas de tierra.
Como a mazorcas de maíz os recogerá.
Os desgranará hasta dejaros desnudo.
Os cernerá hasta libraros de vuestro pellejo.
Os molerá hasta conseguir la indeleble blancura.
Os amasará para que lo dócil y lo flexible brote de vuestra dureza.
Y os destinará luego al fuego sagrado, para que podáis convertiros en el sagrado pan para el sagrado festín de Dios.
Todo esto hará el amor con vosotros, para que conozcáis los secretos de vuestro propio corazón y así lleguéis a convertiros en un fragmento del corazón de la Vida.
Mas si vuestro miedo os hace buscar sólo la paz y el placer del amor, entonces mejor sería que cubrierais vuestra desnudez y os alejarais de sus umbrales hacia un mundo sin estaciones, donde reiréis, pero no con toda vuestra risa; donde lloraréis, pero no con todas vuestras lágrimas.
El amor no da sino a sí mismo, y nada toma sino de sí mismo.
El amor no posee ni quiere ser poseído.
Porque el amor se basta en el amor.
Cuando améis, no digáis: “Dios está en mi corazón”, sino “Estoy en el corazón de Dios”
Y no creáis que podréis dirigir el curso del amor: será él quien si os halla dignos dirigirá vuestro curso.
El amor no tiene más deseo que realizarse.
Mas si amáis y no podéis evitar tener deseos, que vuestros deseos sean estos:
Fluir y ser como el arroyo que murmura su melodía en la noche.
Conocer el dolor de la excesiva ternura.
Caer heridos por vuestro propio conocimiento del amor, y sangrar plena y alegremente.
Despertar al alba con un corazón alado y dar gracias por otro día más de amor.
Reposar al mediodía y meditar sobre el éxtasis amoroso.
Volver al hogar cuando la tarde cae, volver agradecidos.
Y dormir luego con una plegaria por el ser amado en vuestro corazón y con una canción de alabanza en vuestros labios.
Jalil Gibran





