Entradas con la Etiqueta ‘dolor’
No hay que Precipitarse
Un peul y un bambara (tribus de África), que compartían la misma celda, se enteraron a través del guardián de que por orden del rey, uno de ellos sería castrado . . .
Quiero saber si . . .
No me interesa lo que haces para ganarte la vida. Quiero saber cuál es tu dolor, y si te atreves a soñar, que te permitas encontrar lo que tu corazón . . .
Peticiones a Dios
Le pedí a Dios que me quitara el dolor.
Dios me dijo que no. No me corresponde a mí quitártelo, sino a ti renunciar a él . . .
Deseo para Ti
Te deseo primero que ames, y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar y que después de olvidar, no guardes rencores . . .
Todo tiene una razón
Muchas veces tratamos de encontrar explicaciones a los sucesos dolorosos, a las pérdidas y a los tropiezos que inevitablemente nos esperan día a día. Y es natural que así nos cuestionemos. Creemos merecer sólo situaciones placenteras y exitosas y entonces surge la pregunta inevitable: ¿Por qué me suceden estas cosas? Lo que olvidamos es revisar [...]
La Verdadera Paz
Había una vez un Rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Muchos artistas lo intentaron. El Rey observó y admiró todas las pinturas, pero solamente hubo dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas. La primera era un lago [...]
La clave de la felicidad
Hay un proverbio que dice: “El río de la vida discurre entre las orillas del dolor y el placer, y nos topamos con las dos”. Ése no es el problema. El problema aparece cuando nos aferramos a las orillas . . .
No Culpes a Nadie
Nunca te quejes de nadie, ni de nada, porque fundamentalmente tú has hecho lo que querías en tu vida . . .
Lucha Interior
Un viejo cacique de una tribu estaba teniendo una charla con sus nietos acerca de la vida.
Les decía:
…”¡Una vieja pelea está ocurriendo…
Testimonio de Dios
Un hombre fue a una barbería a cortarse el cabello, y entablo una conversación con la persona que le atendió. De pronto, tocaron el tema de Dios. El barbero dijo: – Yo no creo que Dios exista, como usted dice. – Por que dice usted eso? – pregunto el cliente – – Es muy fácil, [...]
