Entradas con la Etiqueta ‘enamorado’
Rabino
Un Judío, un hombre joven, fue a su rabino.
“Rabino, ¿Puedo pedirle consejo acerca de una cosa importante?”
“Por supuesto”, contestó el rabino.
“Bien, me pasa lo siguiente; estoy enamorado de dos chicas . . . Es decir, creo que lo estoy. Pues bien, una es muy bonita pero no tiene dinero, mientras que la otra no está mal aunque tiene mucho dinero. ¿Qué haría usted en esas circunstancias? Si usted estuviera en mi lugar, rabino ¿qué haría?”
“Bien –dijo el rabino-, estoy seguro de que tu corazón ama a la bonita, así que deberías casarte con ella.”
“¡Perfecto! –dijo el muchacho- Gracias rabino. Eso es lo que voy a hacer.”
“¡Ah!, por casualidad –le dijo el rabino cuando se disponía a partir-, ¿podrías darme las señas de la otra muchacha?”.
Ying y Yang
La vida es así; el encuentro de los opuestos. Este círculo del ying y el yang es mitad blanco y mitad negro. En la parte blanca hay un punto negro, y en la parte negra hay un punto blanco. El blanco se mueve hacia el negro, y el negro se mueve hacia el blanco; es un círculo. La mujer moviéndose hacia el hombre, el hombre moviéndose hacia la mujer . . . : así es la vida. Y si lo observas minuciosamente, lo verás dentro de ti.
A veces una mujer se vuelve hombre, y cuando lo hace ningún hombre puede competir con ella; se vuelve muy peligrosa, por lo que entonces es mejor que el hombre se rinda. Y eso es exactamente lo que hacen todos los hombres: se vuelven sumisos, se rinden. Porque el hombre tiene que convertirse inmediatamente en mujer, pues si no, habrá problemas. Dos espadas en el mismo lugar causarán problemas. Si la mujer se ha convertido en hombre, si ella ha cambiado el rol, inmediatamente el hombre se convierte en mujer. Así todo se restablece. Y de nuevo el círculo se completa.
Y siempre que un hombre se somete y se rinde, su rendición tiene una pureza con la que ninguna mujer puede competir; porque ordinariamente el hombre nunca adopta esta postura, este juego. Normalmente él se levanta y lucha. Normalmente él es voluntad, no sumisión. Pero cuando se rinde posee una inocencia con la que ninguna mujer puede competir. Mira a un hombre enamorado; se vuelve como un niño pequeño. Pero es así como se mueve la vida.
Osho.
Ser
Cuando vengas de la “felicidad”, harás ciertas cosas porque eres feliz. Contrariamente al antiguo paradigma en el que hacías las cosas que esperabas te harían feliz.
Cuando vengas de la “sabiduría”, harás ciertas cosas porque eres sabio, no porque estás tratando de obtener sabiduría.
Cuando vengas del “amor”, harás ciertas cosas porque estás enamorado, no porque desees tener amor.
Todo cambia, todo gira, cuando vienes de “ser”, en lugar de buscar “ser”. No puedes hacer las cosas para “ser”. Si tratas de “ser” feliz, de ser sabio, de estar enamorado o de ser Dios, no puedes llegar allí haciendo. Sin embargo, es verdad que estarás haciendo cosas maravillosas una vez que llegues allí.
Ésta es la Dicotomía Divina. La forma para llegar allí es estar allí ¡Sólo está donde eliges llegar! Es así de simple. No tienes que hacer nada.
¿Deseas ser feliz? Sé feliz. ¿Deseas ser sabio? Sé sabio. ¿Deseas estar enamorado? Está enamorado.
Eso es Quien Eres en cualquier evento.
Neale Donald Walsch





