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Nadie se lo Cree
Cuenta la leyenda que, justo después de su iluminación, Buda decidió pasear por los campos. En el camino se cruzó con un labrador, que se quedó impresionado con la luz que emanaba del maestro.
- Amigo, ¿quién eres tú? –preguntó el labrador- Pues tengo la sensación de estar delante de un ángel, o de un Dios.
- No soy ni lo uno ni lo otro –respondió Buda.
- ¿Acaso eres entonces un poderoso hechicero?
- No, tampoco.
- En ese caso, ¿qué es lo que te hace tan diferente de los demás hasta el punto de que un simple campesino como yo pueda sentirlo?
- Soy apenas alguien que despertó a la vida. Nada más. Pero le digo esto a todo el mundo, y nadie se lo cree.
Paulo Coelho.
Luz Interior
En tu corazón arde una llama.
Tu cuerpo es sólo la luz en torno a la llama.
Tu ser más profundo es de la naturaleza de la luz. La consciencia es luz, la consciencia es la única luz. Tu existencia es inconsciente: haces cosas sin saber por qué, deseas cosas sin saber por qué, preguntas cosas sin saber por qué, vas a la deriva en un sueño inconsciente.
Todos somos sonámbulos. El sonambulismo, el andar y vivir dormidos, es la única enfermedad espiritual. Sé más consciente.
Comienza a ser más consciente de los objetos. Mira las cosas con más atención.
Mira a una flor como si toda tu existencia dependiera de esta mirada. Préstale toda tu consciencia y, súbitamente, la flor se transfigura: es más radiante, más luminosa. Tiene algo de la gloria de lo eterno, como si lo eterno hubiera llegado a lo temporal en forma de flor.
Mira con atención la cara de tu marido, de tu esposa, de tu amigo, de tu amado, medita en ello y de pronto ves no sólo el cuerpo, sino lo que está más allá de él, lo que emerge del cuerpo. Hay como un aura de lo espiritual alrededor del cuerpo. La cara del amado ya no es más el rostro de tu amado; la cara del amado se convierte en el rostro de lo divino. Mira a tu hijo en estado de alerta total, plenamente consciente; obsérvalo mientras juega y, de pronto, el objeto de tu mirada se transfigura.
Si pasas junto a un árbol, obsérvale en una actitud de alerta. Detente un momento, mira al árbol; frótate los ojos, mira al árbol de nuevo pero más despierto.
Centra tu consciencia, mira al árbol y observaras la diferencia. De pronto, cuando estás alerta, el árbol es distinto: más verde, más vivo, más hermoso.
El árbol es el mismo eres tu quien ha cambiado.
Osho.
El Todo
Dios se convierte en todo. No hay nada que no sea Dios, y todo lo que Dios experimenta de Sí mismo, Dios lo experimenta en, cómo y a través de ti. En la forma más pura, es lo Absoluto. Absolutamente Todo.
Puedes llegar a casa cuando quieras. Volverás a estar junto a él cuando quieras. El éxtasis de tu unión con él la conocerás de nuevo. Y también la sensación del viento sobre tu rostro, y el sonido de un grillo bajo cielos diamantinos en una noche de verano.
A la primera señal de un arco iris y al primer grito de un bebé recién nacido. Al último rayo de un ocaso espectacular y a la última respiración de una vida maravillosa.
Estará contigo siempre hasta el fin mismo del tiempo. Tu unión con él es completa, siempre fue, siempre es, y siempre será.
Todos somos Uno, tanto hoy como en la Eternidad.
Haz que tus días y tus noches sean reflejos de la más alta idea de tu interior. Permite que tus momentos de Ahora estén plenos de un éxtasis espectacular de Dios hecho manifiesto a través de ti. Hazlo mediante la expresión de tu Amor, eterno e incondicional, por todos aquellos cuyas vidas tocas. Sé una luz en la oscuridad y no la maldigas.
Sé un portador de la luz.
Tú lo eres.
Selo plenamente.
Neale Donald Walsch.
Voz Interior
Si has encontrado tu verdad dentro de ti mismo, no hay nada más que encontrar en toda esta existencia. La verdad está funcionando a través de ti. Cuando abres los ojos, es la verdad quien abre sus ojos. Cuando cierras los ojos, es la verdad quien está cerrando los suyos. Ésta es una meditación formidable. Basta con que puedas entender el truco y ya no tienes que hacer nada; cualquier cosa que hagas la está haciendo la verdad.
Caminas, es la verdad; duermes, es la verdad descansando; hablas, es la verdad hablando; estás en silencio, es la verdad la que está en silencio. Ésta es una de las técnicas de meditación más simples. Poco a poco cada cosa se pone en su lugar con esta simple fórmula y entonces ya no hay necesidad de técnicas. Cuando estás curado descartas la meditación, tiras la medicina.
Entonces vives según la verdad: vivo, radiante, dichoso, contento, como una canción para ti mismo. Toda tu vida se convierte en una oración sin palabras; o mejor dicho, una devoción, una gracia, una belleza que no pertenece a nuestra vida mundana, un rayo de luz viniendo desde el más allá hacia la oscuridad de nuestro mundo.
Osho
Energia
La energía – que tú emites como una Luz Dorada – interactúa constantemente con todo y todos los demás seres. Cuanto más cerca estés, tanto más intensa es la energía. Cuanto más lejos, tanto más sutil. Sin embargo, nunca estás totalmente desconectado de nada.
Hay un punto entre tú y cada persona, lugar y cosa que exista. Es ahí donde se encuentran las dos energías, formando una tercera unidad de energía, mucho menos densa, pero no menos real.
Todos los seres y todo en el planeta – y en el universo – emiten energía en todas direcciones. Esta energía se mezcla con todas las otras energías, entrecruzándose en patrones de una complejidad
maravillosa.
Las energías entrecruzadas, entremezcladas, entretejidas, que corren entre todo lo que se puede llamar físico, son las que mantienen unida la materialidad. Ésta es la Matriz. A lo largo de ella se envían señales – mensajes, significados, curaciones y otros efectos físicos, creados algunas veces por individuos, pero mayormente por la consciencia de masa.
Estas innumerables energías, se atraen mutuamente. A esto se le llama la Ley de Atracción. En esta Ley, lo Semejante atrae lo Semejante. Pensamientos semejantes atraen pensamientos semejantes a lo largo de la Matriz, y cuando “se agrupa”, por así decirlo, una cantidad suficiente de estas energías similares, sus vibraciones se vuelven más pesadas, retrasan su velocidad, y algunas se convierten en Materia.
Los pensamientos crean forma física, y cuando muchas personas piensan lo mismo, hay una probabilidad muy alta de que sus pensamientos formen una Realidad. (Ésa es la razón por la cual “Oraremos por ti” es una declaración tan poderosa. Se cuenta con los suficientes testimonios de la efectividad de la oración unificada como para llenar un libro).
También es verdad que los pensamientos que no son similares a una oración pueden crear “efectos”. Una consciencia mundial de temor, por ejemplo, o de enojo, o de carencia, o de insuficiencia, puede crear esa experiencia, en todo el globo o en una localidad específica, donde sean más fuertes esas ideas colectivas.
Neale Donald Walsch
Comprension
La comprensión nunca llega: ni como fenómeno repentino, ni como gradual, porque siempre está ahí. La tienes ahora mismo. No va a suceder en algún momento futuro. La llevas dentro de ti: igual que una semilla lleva el árbol o una mujer lleva un niño. La llevas ahora mismo. Ahora depende de ti: si tu intensidad es total, la conseguirás repentinamente; si tu intensidad no es total, la conseguirás poco a poco, a pasos. Pero la comprensión nunca llega a ti, tú eres la comprensión. La iluminación no es algo que te sucede, tú eres la iluminación.
Recuerda esto, porque entonces es una elección, tu elección. Si la deseas totalmente, en ese fuego del deseo total se quema todo lo que cubre la comprensión, y de pronto la luz está ahí. Pero depende de ti. No es parte de la naturaleza de la iluminación el suceder en forma gradual o repentina.
No te quites de encima la responsabilidad. Si eres realmente sincero no hay intervalo de tiempo, puede suceder en este mismo momento. No es necesario perder ni un solo instante, porque esa es ya la situación. Uno sólo tiene que mirar dentro. Pero si no lo quieres ahora mismo, entonces puedes esperar durante milenios.
Osho.
Belleza
La belleza interior es la única belleza posible. Todas las demás bellezas se quedan en la superficie de la piel. Uno puede engañarse por un tiempo, pero tarde o temprano esta belleza se acaba y uno se queda con la fealdad desnuda, porque la verdadera belleza nunca llegó a desarrollarse. La verdadera belleza no tiene nada que ver con el rostro, sino con la luminosidad que emana de tu interior.
No tiene nada que ver con la forma de los ojos, sino con la luz que brilla a través de ellos. No tiene nada que ver con el cuerpo, sino con la presencia interior que vibra a través de él. La verdadera belleza surge del fondo, del verdadero fondo de tu ser, e irradia desde dentro hacia el cuerpo. La falsa belleza está sólo en la superficie; no está arraigada en tu interior. No posee raíces.
Recuerda: uno debe ir en pos de la belleza autentica. Lo momentáneo es simplemente una pérdida de tiempo, es una especie de sueño. La belleza autentica es eterna, permanece: una vez que la has encontrado, la has encontrado para siempre.
Osho.





