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Decision
Evita a los que pretenden decidir por ti; toma las riendas con tus propias manos. Tú debes decidir. De hecho, en el proceso de tal decisión, nace tu alma. Cuando otros deciden por ti, tu alma se queda adormecida y apagada. Cuando empiezas a decidir por ti mismo, surge la perspicacia. Decidir significa correr riesgos, decidir significa que puedes equivocarte; quien sabe, ése es el riesgo. ¿Quién sabe lo que va a pasar? Ése es el riesgo, no hay garantía.
Con lo viejo existe una garantía. Millones y millones de personas ya lo han seguido. ¿Cómo puede equivocarse tanta gente? Ésa es la garantía. Si tanta gente ha dicho que es bueno, así debe ser.
Corre todos los riesgos que se necesitan para ser individual, acepta los desafíos para que éstos te hagan perspicaz, para que te aporten la brillantez e inteligencia necesaria.
La verdad no es una creencia, es inteligencia absoluta. Es un fogonazo del origen oculto de tu vida, es una experiencia iluminadora de tu conciencia. Pero tendrás que aportar el espacio adecuado para que ocurra. Y ese espacio adecuado es aceptarte a ti mismo como eres. No niegues nada, no te dividas, no te sientas culpable.
Osho.
Vivir Peligrosamente
Vivir peligrosamente es vivir. Si no vives peligrosamente, no vives. La vida sólo florece cuando hay peligro. La vida no florece en la seguridad; sólo florece en la inseguridad.
Si empiezas a tener seguridad, te conviertes en una charca empantanada. Tu energía ya no se mueve. Tienes miedo . . . porque nadie sabe cómo entrar en lo desconocido. ¿Para qué arriesgarse? Lo conocido es más seguro. Pero después te obsesionas con lo que te resulta familiar. Te hartas de ello, te aburre, te hace infeliz, sin embargo, es familiar y cómodo. Por lo menos ya lo conoces. Lo desconocido te da miedo. Simplemente la idea de lo desconocido te hace sentir inseguro.
Sólo hay dos tipos de personas en el mundo. Las que quieren vivir cómodamente: están buscando la muerte, quieren una tumba cómoda. Y las que quieren vivir: escogen vivir peligrosamente por que la vida sólo prospera si hay algún riesgo.
¿Has escalado alguna vez una montaña? Cuanto más alto escalas mejor te sientes. Cuanto mayor es el peligro de caer, cuanto mayor es el abismo, más vivo estás.
Cuando estas entre la vida y la muerte, cuando estás colgando entre la vida y la muerte, no existe el aburrimiento, no existe el polvo del pasado ni el deseo del futuro. El momento presente es muy afilado, es como una llama. Es suficiente: vives en el aquí y ahora.
Al llegar más alto, al alejarte de lo establecido, de la rutina de la vida, te vuelves salvaje de nuevo, te vuelves de nuevo parte del mundo animal. Vuelves a vivir como un tigre, como un león, como un río. Vuelves a surcar los cielos como un pájaro, volando cada vez más alto.
Osho.





