El pintor

0
229

Érase una vez un pintor de gran talento que fue enviado por el emperador de China a una provincia lejana y recién conquistada, con la misión de traer a su vuelta imágenes pintadas. Tras un largo viaje en el que visitó en profundidad todos los territorios de la provincia, el pintor regresó, pero sin embargo no portaba ninguna imagen. Ello generó sorpresa en el emperador, quien terminó enfadándose con el pintor.

En ese momento, el artista solicitó que le dejaran un lienzo de pared. En él, el pintor dibujó con gran detalle todo lo que había visto y recorrido en su viaje, tras lo cual el emperador acudió a verlo. Entonces el pintor le explicó cada uno de los rincones del gran paisaje que había dibujado y explorado en sus viajes. Al acabar, el pintor se aproximó a un sendero que había dibujado y que parecía perderse en el espacio. Poco a poco, el pintor se adentró en el sendero, metiéndose en el dibujo y haciéndose cada vez más pequeño hasta desaparecer tras una curva. Y cuando este desapareció, lo hizo todo el paisaje, dejando el muro completamente desnudo.

Cuento chino

Reflexión

Este breve relato de origen chino es algo complejo de entender. Es este caso, lo que debemos hacer es analizar lo que hace este pintor durante la historia: por un lado, observa la realidad, pero como se refleja en el final del cuento, forma parte de ella.

Es una alegoría de que, aunque muchas veces somos espectadores de lo que ocurre a nuestro alrededor, queramos o no, somo parte de él. Lo que ocurre en el mundo y en la realidad nos afecta a cada uno de nosotros, ya que somos parte de ella, asimismo, lo que nos ocurre a nosotros no se aleja de la realidad de otros.

Envíanos tus propias reflexiones, pensamientos o frases:

videntes buenas por telefono