Entradas con la Etiqueta ‘madre’
Consideración
Una mujer y su hijo se encuentran en una cafetería. Tras escuchar el pedido de la madre, la camarera se dirige al niño:
- ¿Y tú qué vas a querer?
- Un perro caliente.
- De eso nada –salta la madre- Lo que él quiere es un filete de ternera con guarnición de verduras.
La camarera, ignorando el comentario, le pregunta al chico:
- ¿Lo quieres con mostaza o con kétchup?
- Con los dos –responde el chico-.
Y a continuación se vuelve hacia la madre, todo sorprendido:
- ¡Mamá! ¡Ella cree que soy de verdad!.
Anthony Mello
El Loco
En el jardín de un hospicio conocí a un joven de rostro pálido y hermoso, allí internado.
Y sentándome junto a él sobre el banco, le pregunté:
-¿Por qué estás aquí?
Me miró asombrado y respondió:
-Es una pregunta inadecuada; sin embargo, contestaré. Mi padre quiso hacer de mí una reproducción de sí mismo; también mi tío. Mi madre deseaba que fuera la imagen de su ilustre padre. Mi hermana mostraba a su esposo navegante como el ejemplo perfecto a seguir. Mi hermano pensaba que debía ser como él, un excelente atleta. Y mis profesores, como el doctor de filosofía, el de música y el de lógica, ellos también fueron terminantes, y cada uno quiso que fuera el reflejo de sus propios rostros en un espejo. Por eso vine a este lugar. Lo encontré más sano. Al menos puedo ser yo mismo.
Enseguida se volvió hacia mí y dijo:
-Pero dime, ¿te condujeron a este lugar la educación y el buen consejo?
-No, soy un visitante -respondí.
-Oh -añadió el- tú eres uno de los que vive en el hospicio del otro lado de la pared.
Jalil Gibran
Retrato de Dios
Una madre entra un día en la cocina, y encuentra a su hija pequeña sentada a la mesa, rodeada de lápices de colores, profundamente concentrada en un retrato que está dibujando.
“Hija, ¿qué estás dibujando con tanto interés?”, pregunta la madre. “Es un retrato de Dios, mamá”, responde la niña con ojos brillantes. “¡Oh, cariño, qué encantador! –dice la madre, tratando de ser útil- ; pero, ¿sabes?, nadie sabe realmente cómo es Dios.”
“Bueno –protesta la pequeña-, ¡pero déjame terminarlo . . . !”.
Experimentar
Simplemente mira a tu alrededor, mira a los ojos de un niño, a los ojos de tu amada, o de tu madre, o de tu amigo, o simplemente ¡siente un árbol! ¿Has abrazado alguna vez un árbol? Abraza un árbol, y un día llegaras a saber que no has sido el único en abrazar sino que el árbol también responde, el árbol también te abraza.
Entonces, por primera vez, serás capaz de saber que el árbol no es solamente la forma, que no es sólo una determinada especie de la que hablan los botánicos. Es un dios desconocido, así de verde en tu jardín, tan lleno de flores en tu jardín, tan cerca de ti, haciéndote señas, llamándote una y otra vez.
Osho.





