La estrella y sus nuevos amigos

0
117

Hace mucho tiempo una estrella se cayó del cielo en medio de un bosque. El golpe fue tremendo y en el acto empezó a nacerle un chichón muy rojo.

Los animalitos que allí dormían pronto se despertaron con el ruido.

¿Qué ha pasado? -se preguntaban todos extrañados.

Allí, en el medio del bosque, se ve una luz, pero la luz de las luciérnagas es más pequeñita -dijo la señora Ardilla.

La señora Zorra, el señor Búho, el abuelo Pájaro Carpintero, la señora Comadreja y la señora Ardilla se acercaron al momento para averiguar qué había pasado. La estrella al despertarse vio que muchos ojos la estaban observando.

¿Dónde estoy? ¿Quiénes sois vosotros? – dijo extrañada la estrella.

Somos los amigos del bosque y estás en nuestra casa – contestó la señora Comadreja.

¡Pero yo no puedo estar aquí!, debo colgar en el cielo junto a mi mamá la Luna y mis hermanas las estrellas – explicó.

¡No te preocupes! nosotros te ayudaremos a subir al cielo – cantaron todos a la vez -, pero primero te curaremos – añadió la señora Zorra.

Mientras celebraban una reunión bajo el viejo pino todos los animalitos del bosque, para ver cómo podían subir a la estrella al cielo, la señora Ardilla vendó el chichón de la estrella con un bonito lazo verde que había fabricado con las hojas de un haya.

Unos apuntaban a que el abuelo Pájaro Carpintero la subiera a su lomo y volara por encima de los árboles, pero ya estaba viejo y sabía que no podría subir tan alto. Otros querían que la señora Ardilla trepara con la estrella entre las ramas de los árboles más altos, pero temían que ésta se volviera a golpear.

Estuvieron horas pensando en posibles soluciones, pero nada parecía funcionar.

El señor Búho, que había estado todo el tiempo callado, finalmente se atrevió a hablar:

Estornudaremos todos a la vez y provocaremos que la tierra se mueva y así expulsará hacia arriba a la estrella. Pero debemos estornudar muy fuerte, para que nuestro resoplido la impulse muy alto.

Todos aplaudieron la idea y acordaron estornudar muy, pero muy fuerte, al contar hasta tres.

Una, dos y tres -contó el señor Búho.

¡Achisssssssssssssssssssssssssssssssss! – estornudaron los animalitos del bosque.

La estrella saltó por los aires y subió al cielo junto a sus hermanas gracias a la ayuda de todos sus nuevos amigos del bosque.

Autor desconocido. Visto en GuiaInfatil.com

Reflexión

“La estrella y sus nuevos amigos” a simple vista es un relato infantil para enseñar a los niños sobre la amistad, pero los adultos muchas veces olvidamos el valor de los amigos en momentos de dificultad. Cuando caemos o fracasamos en algo nos sentimos sumamente perdidos y desdichados, a veces nos cuesta pedir ayuda por nuestro orgullo, pero debemos recordar que si tenemos siquiera un amigo que nos escucha y nos ayuda a levantarnos, tenemos lo más valioso y lo más importante para seguir.

Envíanos tus propias reflexiones, pensamientos o frases:

videntes buenas por telefono
Compartir
Artículo anteriorDos palabras
Artículo siguienteVivimos rápido