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Plenitud
Una vida incompleta, fragmentaria, no puede crear una armonía. Así se puede morir en un caos, con miedo a la muerte; cuando la muerte llame a tu puerta temblarás: la armonía de la vida aun no ha sido conseguida, y la muerte ha llegado; no has vivido la vida, y la muerte ha llegado; aun estás incompleto, de hecho no has nacido y la muerte ha llegado. Tiemblas.
Un hombre que ha vivido su vida, uno que ha vivido su día, siempre acepta la muerte hermosamente, porque ya no queda nada por hacer. Lo ha hecho todo, lo ha vivido todo, y se ha movido en todas las direcciones. Todo lo que la vida podía dar lo ha acumulado él. Ha acumulado la miel de la vida, ahora está listo para morir.
Osho.
Trabajo
Trabajáis para ir al ritmo de la tierra y del alma de la tierra.
Porque permanecer ociosos es ser un extraño para las estaciones y desertar del cortejo de la vida, quien camina con majestad y orgullosa sumisión hacia el infinito.
Cuando trabajáis sois una flauta a través de cuyo corazón el murmullo de las horas se convierte en melodía.
¿Quién de vosotros querría ser un caramillo mudo y silente mientras todo lo demás canta al unísono?
Siempre os han dicho que el trabajo es maldición, y el laboreo un infortunio.
Mas yo os digo que cuando trabajáis cumplís una parte del más remoto sueño de la tierra, una parte que os fue asignada a vosotros cuando el sueño nació.
Y trabajando estáis en verdad amando a la vida.
Y amar a la vida mediante el trabajo es estar en intimidad con el secreto más recóndito de la vida.
Mas si en vuestra aflicción llamáis dolor al nacimiento y maldición escrita sobre vuestra frente a lo que sostiene la carne, entonces os contesto que sólo el sudor de vuestra frente lavará lo que en ella está escrito.
Os han dicho también que la vida es oscuridad, y en medio de vuestro cansancio no hacéis sino repetir, como eco, lo que dijo el hastiado.
Mas yo os digo que en verdad la vida es oscuridad cuando no hay actividad ninguna.
Que toda actividad es ciega cuando no hay conocimiento.
Que todo conocimiento es vano cuando no hay trabajo.
Que todo trabajo es vacío cuando no hay amor.
Por que cuando trabajáis con amor estáis en armonía con vosotros mismos, y con los demás, y con Dios.
Y, ¿qué es trabajar con amor?
Es tejer la tela con hilos extraídos de vuestro corazón, como si el ser más amado por vosotros fuera a usar esa tela.
Es levantar una morada con cariño, como si el ser más amado por vosotros fuera a vivir en ella.
Es sembrar con ternura y cosechar con alegría, como si el ser más amado por vosotros fuera a alimentarse con los frutos.
Es infundir en todas las cosas que creáis el aliento de vuestro propio espíritu.
Y saber que todos los muertos queridos están a vuestro lado, y os observan.
Con frecuencia es he oído decir, como si hablaseis en sueños:
“Quien trabaja el mármol y talla en la piedra la forma de su propia alma, es más noble que quien ara los surcos.
Y quien rapta el arcoíris para plasmar sus colores sobre una tela a imagen de un hombre, es más que quien hace las sandalias”.
Mas yo os digo no en sueños, sino cuando más despierto estoy, que el viento habla con igual dulzura a los gigantescos robles que a las hierbas más insignificantes; y que sólo es grande quien transforma la voz del viento en melodía, más dulce aún gracias por su propia capacidad de amar.
El trabajo es amor hecho presencia.
Y si no podéis trabajar con amor, sino con disgusto, mejor es que dejéis vuestra tarea y os sentéis a la puerta del templo para pedir limosna a quienes trabajan con gozo.
Porque si amasáis el pan con indiferencia, estáis haciendo un pan amargo que sólo a medias aplacará el apetito de un hombre.
Y si pisáis las uvas de mala gana, vuestra desgana destila veneno sobre el vino.
Y aunque cantéis como los ángeles, si no amáis el canto estáis impidiendo que los oídos del hombre escuchen las voces del día y las voces de la noche.”
Jalil Gibran
Confianza
Siente el ritmo. Si llegas a sentirte más en armonía con la existencia, entonces vas por el buen camino. Si encuentras que no estás en sintonía, si te sientes tenso, si surge la angustia, si te pones a temblar –empiezas a perder el sentido de la dirección y comienzas a tener la sensación de que eres accesorio, que nada tiene sentido- entonces una señal inequívoca de que has perdido el compás de la existencia.
Entonces ábrete a la vida, confía en ella, y poco a poco ella destruirá todas tus inhibiciones y la energía empezará a manar en todas las partes en donde ha sido reprimida.
Todo lo que hagas, hazlo con la idea oculta de que tienes que lograr una mayor fluidez. Si tomas la mano de alguien, tómala de verdad. Las estás tomando de todas maneras, ¿por qué no hacerlo realmente? ¡Hazlo realmente! Que no se trate sólo de dos manos entrelazadas, cada una de ellas deseando desprenderse de la otra. Si hablas, que la charla sea apasionada, de lo contrario aburrirás a los demás tanto como a ti mismo.
La vida debería ser una pasión, una vibrante pasión, una pasión palpitante, una extraordinaria energía. Que nada de lo que hagas sea aburrido, de lo contrario no debes hacerlo. No hay obligación de hacer nada, pero lo que sea que te apetezca hacer, hazlo de verdad.
Osho.
Que es lo que Ellas Quieren?
O quien puede entenderlas? y que puede hacer el hombre para lograrlo?
Cuando todo se ve mal dedicamos tanto tiempo en ocasiones tratando de entender nuestras diferencias, de conocer –no sin un poco de humor también- donde se ha equivocado inexplicablemente Dios; cual ha sido la falla, el error que no debía ocurrir en la creación de nuestra relación; de descubrir la confusión a veces general que existe en nuestra comunicación; porqué hasta puede llegar a parecer que uno se dirige en dirección contraria al otro.
Si existe alguna razón es precisamente donde se halla el encuentro. El intercambio de energías.
El Hombre y su encuentro con lo femenino y la mujer con lo masculino. La fuerza en la mujer lo vulnerable en el hombre. Todos tenemos algo del otro sexo. Nos originamos precisamente de la unión de 2 seres sexualmente diferentes. Es una bendición que heredemos diferentes aspectos de nuestro Padre y Madre a la vez y es afortunadamente interesante que debamos cada uno encontrar ese aspecto aparentemente oculto y rechazado a veces que de alguna forma nos complementa.
Es allí donde ocurre el encuentro; donde las diferencias pueden transformarse en armonía compartida; en un constante dar y recibir interminable; en un aprendizaje infinito. Felizmente tenemos a nuestra contraparte para recordarnos que también somos ese aspecto, que debemos explorar, que debemos observar y prestar atención. Así podemos alimentarnos perfectamente uno del otro en un flujo maravilloso.
Dios siempre lo ha sabido. Dos seres que se entienden a la perfección; sin nada para aprender; sin nada que descubrir; sin nada que compartir serían también infinitamente intrascendentes.





